Fabricación, colocación, tratamiento y mantenimiento del suelo hidráulico.

Fabricación, colocación, tratamiento y mantenimiento del suelo hidráulico.

Recuperación de suelos antiguos

Nuestro oficio tiene momentos muy gratificantes, con esfuerzo y trabajo hemos recuperado suelos en sitios muy emblemáticos. En este blog queremos mostraros algunos de esos trabajos y reconocimientos que hemos recibido.



Fabricación, colocación, tratamiento y mantenimiento del suelo hidráulico.


trata.DOS ha recuperado una gran cantidad de pavimentos que podrían haber terminado en la basura, dándoles una nueva oportunidad y contribuyendo así con el medio ambiente. Hemos visto muchísimas veces como se tapan o tiran baldosas por el simple hecho de no conocer el valor de las mismas. 

Para intentar que entendáis porqué las baldosas hidráulicas son cada vez más apreciadas, se nos ha ocurrido mostraros cual es el proceso que hay que seguir desde que se fabrican hasta que podemos disfrutar de ellas en nuestra casa. Para ello, hemos insertado este video donde podemos ver como la empresa Demosaica fabrica sus suelos.

Los suelos hidráulicos se fabrican desde hace muchísimos años. Estos suelos son duraderos, limpios y muy decorativos. Se llaman así, debido a que la prensa usada para compactar el suelo es una prensa hidráulica. El método de fabricación es muy lento, un operario experimentado puede producir unos 7 m2 diarios, ya que la fabricación sigue siendo muy manual.

El suelo hidráulico está compuesto de una base de cemento y de una capa de pigmentos cuyo grosor oscila entre los 3 y 5 mm. Esta capa es la que debemos mantener intacta.

Antiguamente se elegía un modelo diferente de baldosa hidráulica para cada estancia. En la actualidad, podemos encontrarlos mezclados con suelos de barro, porcelánicos, maderas, cementos, etc.

Cuando vamos a tratar suelos hidráulicos, nos encontramos con algunos problemas que queremos comentarte para que, en el caso de que hayas decido colocar este magnífico suelo en tú casa, no cometas estos errores.

A la hora de colocar el suelo, aconsejamos que se haga siempre con cemento cola y sobre toda la superficie de la pieza, de esta manera aislaremos la baldosa hidráulica del subsuelo. Además, no quedarán zonas huecas que podrían provocar la rotura del suelo hidráulico.

Es muy importante dejar algo de espacio entre el suelo y las paredes, lo justo para que el plinto pueda taparlo. Nos hemos encontrado suelos hidráulicos a los que se les había saltado la junta y habían comenzado a romperse por los bordes. Esto es debido a que no se ha permitido el movimiento de contracción y dilatación que puede tener el suelo o los movimientos estructurales de la vivienda.

Las juntas deben ser de un color neutro y lo más fina posible para dar continuidad a los dibujos. Es en el rejuntado, cuando se producen la mayor parte de los problemas. Si no se limpia bien el exceso de cemento, quedará adherido a la capa de pigmento de la baldosa hidráulica. La mejor manera de realizar este proceso es aplicando el hidrófugo Hydrorep para antes del rejuntado. Esto hará que se pueda limpiar perfectamente una vez finalizada la obra. Si no se impermeabiliza el suelo, la mejor manera de rejuntar es hacerlo solo en la junta e ir limpiando el excedente antes de que se seque el cemento. No dejéis nunca que apliquen la junta por todo el suelo.

Una vez finalizada la obra y que todos los operarios hayan terminado, llega la hora de hacerle al suelo hidráulico un tratamiento que nos lo proteja y realce su belleza. 

Existe la costumbre de pulir las baldosas hidráulicas, aunque este proceso limpie y aporte un aspecto brillante, a la larga se demuestra que no es la mejor opción. Cuando pulimos un suelo hidráulico le damos un brillo poco natural y no lo protegemos contra posibles manchas, además, se va perdiendo poco a poco la capa de pigmento del suelo. Nuestros tratamientos protegen el suelo de por vida, le dan un aspecto sedoso y no dañan los pigmentos.

Nuestras bisabuelas limpiaban la baldosa hidráulica todos los días, de rodillas y con jabón verde. Esto, creaba poco a poco y con el transcurso de los años, una película en el suelo hidráulico que le aportaba una textura sedosa y lo protegía de ciertas manchas. Por suerte, se inventó la fregona y ahora nadie se tira al suelo para limpiar. 

Para realizar el tratamiento, lo primero que realizaremos es una limpieza final de obra con el detergente alcalino Fila Ps/87, de esta manera dejaremos el suelo preparado para la aplicación del hidrófugo antimanchas de base disolvente Filafob, debido a la poca porosidad de estos suelos los impermeabilizantes de base disolvente son los que mejor funcionan.

Una vez aplicados los impermeabilizantes y transcurridos los tiempos que marca el fabricante, es el momento de aplicar la cera de acabado Filaclassic. Esta cera le va a dar el aspecto que siempre buscamos cuando decidimos colocar un suelo hidráulico.

Tan importante como la colocación y el tratamiento es el mantenimiento del suelo. Este tiene la importante finalidad de eliminar la suciedad, manchas y huellas, conservando la belleza del pavimento durante mucho tiempo. Podemos diferenciar entre dos tipos de tratamientos, el ordinario y el extraordinario.

El mantenimiento ordinario no es otra cosa que la limpieza cotidiana de la casa, tiene la finalidad de eliminar la suciedad acumulada durante el día, eliminando marcas y huellas. Es una operación sencilla que se resuelve en breve tiempo gracias al detergente neutro Filacleaner.

En los pavimentos tratados con cera es importante mantener constantemente la hidratación de la capa de cera líquida. Esto lo conseguiremos diluyendo la cera filaclassic en agua, usaremos una proporción de 1:200 y lo realizaremos cada 2 o 3 meses con la superficie limpia y seca. Tendremos que esperar a que esté seco para poder transitarlo. Esta operación será más frecuente al inicio de la utilización del pavimento y cuando el tránsito sea elevado. Será el pavimento el que advertirá de su deshidratación, requiriendo la aplicación de cera.

Hablamos de mantenimiento extraordinario cuando nos encontrarnos ante una superficie con manchas puntuales. Eliminarlas es muy fácil, basta con decapar la pieza afectada en su totalidad con el decapante Fila PS/87, quitar la mancha y luego volver a aplicar las ceras de acabado.

Esperamos que este artículo os sirva para entender que será difícil encontrar un suelo hidráulico barato y a no cometer muchos de los errores que os hemos detallado.


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